Simplemente porque el color no es un atributo de calidad del aceite de oliva virgen extra. Para recordar, los atributos sensoriales del aceite de oliva virgen extra son el afrutado (en la nariz), el amargor (en la boca) y el picante (en el fondo de la garganta).
Así, cuando se evalúa un aceite de oliva en concursos de calidad, los jurados lo catan en copas azules (o rojas) para no ser influenciados por el color. Por ello, verá que algunas marcas los promocionan o le ofrecerán degustaciones en estas pequeñas copas azules.
Para su información, este vaso azul está totalmente regulado por el COI (Consejo Oleícola Internacional): su color oculta el del aceite y su forma permite la mejor degustación (y evaluación) posible del aceite de oliva virgen extra.
Personalmente, hago degustaciones en vasos transparentes, porque como consumidor, o chef, el placer también entra por los ojos o la decoración de un plato.