La province de Jaén - Ad Olivetum

La provincia de Jaén

Andalucía, en el sur de España.


Jaén, a menudo conocida como la "Capital Mundial del Aceite de Oliva", es la mayor región productora de aceite de oliva en España y en el mundo. Con sus impresionantes 550.000 hectáreas de olivares y más de 66 millones de olivos, esta provincia por sí sola produce más aceite de oliva que Italia, el segundo mayor productor mundial. Sorprendentemente, Jaén representa aproximadamente el 25% de la producción mundial de aceite de oliva.

La variedad predominante en la provincia es la Picual, reconocida por su sabor robusto y su gran estabilidad, lo que la convierte en una opción ideal tanto para cocinar como para usar en crudo. Entre otras variedades cultivadas en Jaén, se encuentran los aceites Royal, Arbequina y Cornicabra, que aportan perfiles sensoriales únicos a la rica paleta olivarera de la región.

Jaén se enorgullece de contar con tres Denominaciones de Origen Protegida (DOP): Sierra de Segura, Sierra de Cazorla y Sierra Mágina. Estas denominaciones garantizan la calidad y autenticidad de los aceites producidos en estas zonas específicas. Además, se ha creado una Indicación Geográfica Protegida (IGP) que abarca toda la provincia, consolidando aún más la posición de Jaén como líder mundial en la excelencia del aceite de oliva.


Jaén, capital mundial del aceite de oliva: eventos emblemáticos

Como capital mundial del aceite de oliva, Jaén acoge numerosos eventos dedicados a la cultura y producción de este producto. Entre ellos, EXPOLIVA, la Feria Internacional del Aceite de Oliva y Afines, se destaca como el evento mundial más importante en este ámbito. Además, el Congreso Internacional sobre el Aceite de Oliva y la Salud (CIAS) y el prestigioso Premio Internacional de Cocina "Jaén, Paraíso Interior" refuerzan el papel esencial de Jaén en el mundo del aceite de oliva.


Un paisaje único: un mar de olivos


La geografía de Jaén es un magnífico cuadro formado por más de 60 millones de olivos, que se extienden desde las fértiles llanuras del Guadalquivir hasta las laderas boscosas de las sierras circundantes. Esta densa cobertura forma el icónico "mar de olivos", una extensión verde y plateada que define la identidad de Jaén. Los visitantes a menudo se maravillan ante este inmenso manto vegetal, particularmente impresionante en la región de La Loma, que domina los valles de los ríos Guadalquivir y Guadalimar, y que produce más de una cuarta parte del aceite de oliva de la provincia.

Históricamente, la densidad de los olivos era tan excepcional que se decía que una ardilla podía cruzar la provincia sin tocar nunca el suelo, una imagen poética que evoca la exuberancia de la Península Ibérica en la Antigüedad.

Las potencias de la producción de aceite de oliva

Jaén alberga municipios de renombre mundial como Úbeda, Villacarrillo, Martos, Baeza y Vilches, reconocidos por su inmensa producción de aceite de oliva. Entre ellos, Martos, conocida como la "Cuna del Olivo", merece una mención especial. Con su propia variedad local, la Marteña (un tipo de Picual), Martos ha adquirido el título de primer productor mundial de aceite de oliva.



Un sector estratégico para Jaén

Con sus 550.000 hectáreas de olivares, que representan el 25% de la superficie olivarera española y el 42% de la andaluza, Jaén produce aproximadamente el 50% del aceite de oliva español y cerca del 25% de la producción mundial. El cultivo del olivo ocupa el 78% de las tierras agrícolas de la provincia, principalmente dedicado a las aceitunas destinadas a la producción de aceite.

En los últimos años, la producción anual de aceite de oliva en Jaén ha superado en promedio las 600.000 toneladas, generando aproximadamente 8 millones de jornales para la recolección y más de 150.000 para la molturación, con un valor económico estimado en 300 millones de euros por campaña.


Importancia cultural, ambiental y social

La industria del aceite de oliva no es solo un pilar de la economía de Jaén, sino también una piedra angular de su patrimonio cultural y ambiental. Los olivares modelan el paisaje, sustentan la biodiversidad y dan vida a las comunidades rurales. El profundo impacto de este sector en el empleo, las tradiciones locales y las prácticas agrícolas sostenibles subraya su papel estratégico para Jaén y su estatus como símbolo mundial del aceite de oliva.